un cuadro puede hacerse en una hora, un día o una semana, pero incluso en el más breve, desde que se empieza hasta que se acaba, pasa toda la vida.

ARTISTA MULTIDISCIPLINAR




Eso es lo que soy. Si hubiese algún motivo mágico o legendario que me obligase a hacer una sola cosa, y que pudiese elegir, elegiría, sin duda, la pintura. Pero no hay elementos fantásticos que me obliguen y, por lo tanto, no puedo evitar llamarme a mi mismo artista multidisciplinar.
-Pintor porque es mi vocación más temprana aunque soy de dedicación tardía.
-Pianista porque es a lo que más años he dedicado de mi vida (por requerimientos técnicos impepinables), con luces y sombras, con enorme sufrimiento y, sin duda, con toda clase de experiencias de las que jamás renegaré. Al cabo de los años, cuando ya me costaba mucho soportar el tedioso sistema de estudio, comencé a improvisar al piano y, como consecuencia, a componer, aunque me considero más improvisador que compositor, la improvisación no es otra cosa que una composición en el acto.
-Escritor, aun más tardío que ninguna otra cosa, como consecuencia de los peores años de mi vida en los que no podía ni pintar ni tocar, está claro que de alguna manera tenía que salir adelante en mi vitalidad artística y se desbordó a través de cuentos y poemas. Para mi fue toda una sorpresa, y muy agradable.
Cada manera de crear es diferente, como también lo son las experiencias y los placeres que proporcionan el acto/proceso creativo de cada disciplina.
Eso es lo que soy.
Mi intención desde hace un tiempo es aunarlo todo, relacionarlo y sacarlo a la luz.
Pero tiene sus desventajas. El ninguneo, el vacío. No quiero ir de sobrado, no es algo que me joda ni me quite el sueño, la verdad es que me la suda no poco (precisamente porque lo único que me interesa es poder seguir trabajando, y mientras así sea), pero la verdad es que es difícil que a uno se le considere de una vez por todas, especialmente porque soy un trabajador nato, no dejo ni un momento de trabajar. Pero lo cierto es que a menudo me ocurre que para los pintores, no soy tal, soy músico; para los músicos (músicos académicos, la peor calaña artística) soy un malogrado, un pintor; y para los escritores soy un advenedizo, más bien un aficionado.
Yo no tengo hobbys.
Eso es lo que hay.
Y la verdad es que todos tienen razón.
Eso es lo que soy.